Muy buen día a todos, hoy les voy a contar sobre la historia de mi vida…
Nací en el mes de junio en Ciudad Juárez, Chihuahua, hija de una madre soltera muy trabajadora. Mi niñez fue bonita con mis hermanos. Mi madre trabajaba lo suficiente para que no nos faltara nada; siempre estuvo al pendiente de sus hijos.
Yo siempre fui la más rebelde e inquieta de mis hermanos; desde pequeña fui demasiado traviesa y con muchos sueños por delante. Desde niña me llamaba mucho la atención la labor altruista.
Llegando a la etapa de mi adolescencia, muy a pesar de mi rebeldía, siempre soñaba con viajar y ayudar a la gente. Al terminar la secundaria, por decisión de mi madre, estudié secretariado de contador privado.
Al terminar, me fui de mi casa, no por necesidad, sino por capricho de adolescente. Llegó esa época de rebeldía y, como todo adolescente, quería comerme al mundo sin saber que el mundo era quien me comería a mí. Cometí muchos errores y de ellos me llegó el aprendizaje que me llevaría a la madurez.
Tuve muchos trabajos: mesera, operadora, hasta llegar a ejercer el trabajo sexual. Vivir mi vida día con día es algo que al final se volvió cotidiano y, con ello, llegó mi enfermedad y mi discapacidad, lo cual me ha llevado a ser una mujer fuerte, mucho más de lo que yo misma llegué a creer que podría ser en la vida.
Se convirtió en retos que tuve que tratar de superar, y el resultado cada día será mejor que el anterior. Aunque haya días muy difíciles para mí, la vida es un gran reto que hay que superar día con día.
Soy integrante de la Red MTS y la represento en la Mesa Interinstitucional de Trabajo Sexual donde alzo la voz por mis compañeras por sus derechos y porque tengan acceso a servicios de salud y cubran otras necesidades.